La información la he conseguido tras visitar varios sitios web y me he centrado en este que os pongo a continuación.
Se trata de http://www.saludcoe.com/ SALUD COE y en concreto en el Blog de Hernan Silvan (médico deportivo centrado en el análisis del cuerpo del corredor), desde aquí un saludo.
¿Cómo tratar las tendinitis de pata de ganso?
Lo principal es conocer la causa que origina la inflamación tendinosa, pues es determinante que el tratamiento manual osteopático preceda cualquier intervención posterior. Así, comenzamos por tratar el músculo o músculos que hayan sido evidenciados en la exploración. El masaje con fricciones superficiales y profundas, seguido de amasamientos palmodigitales en la propia masa muscular y de amasamientos pulgares en la zona de inserción supone una buena preparación para el resto de técnicas manuales.
Es interesante desfibrosar aquellas zonas de fijación tendinosa cercanas a la inserción tibial. Para ello se aconsejan las técnicas de Moneyron y Cyriax hasta conseguir poder deslizar limpiamente un pliegue rodado por dicha área. (Aquí podéis ver algunos tipos de masajes referentes a esta técnica http://tecnicasespecialesdefisioterapia.blogspot.com.es/p/cyriax.html)
Posteriormente son aconsejables los estiramientos analíticos (en la camilla los hará durante varios días el terapeuta y se enseñarán al atleta para el día a día) de los músculos implicados en la lesión.
Nunca se debería permitir seguir estirando de pie y a pata coja estos músculos, pues el desequilibrio pélvico que acarrea esta popular forma de realizarlos es nefasta para cualquier lesionado de estas zonas.
Por tanto, estiraremos el semitendinoso con la rodilla auxiliar apoyada en el suelo, flexionada (ponemos algo acolchado bajo ella). La pierna estirada al frente entre ambos brazos. Suavemente nos inclinamos hacia delante. Para matizar el estiramiento lanzamos el pie hacia adelante y ligeramente volcado hacia fuera (para que tire más la parte de dentro del muslo, que es la que nos interesa estirar selectivamente) a diferencia del estiramiento para el bíceps femoral, donde el pie se volcaría hacia adentro. El típico defecto en la realización de este ejercicio es el ansia por tocarse los pies, como las bailarinas. Esto es una aberración. No estamos haciendo un ejercicio de flexibilidad articular. Nuestro objetivo es estirar un músculo, por tanto deberemos permanecer erguidos sin que el movimiento de inclinación anterior parta de nuestra espalda y sí parta de la pelvis. Volcándonos hacia delante, cual robot, empezaremos a notar la tensión agradable y no dolorosa de la zona posterior e interna de nuestro muslo y así permaneceremos unos diez o quince segundos. Estamos haciendo un ejercicio de elasticidad muscular, alargando el semitendinoso que es un músculo no una articulación.
Para estirar el sartorio extendemos la rodilla, abriendo el pie apoyado en el suelo, volcando nuestro cuerpo como si fuera un isquiotibial. Respecto al plano frontal, la pierna estará cruzada en oblícuo respecto al eje del cuerpo y desde ahí buscaremos la tensión a lo largo de la cara anterior del muslo. Quién haya dicho que estirar es fácil y no cuesta mucho aprender a hacerlo bien miente como un bellaco y este ejercicio (como el de cualquier otro músculo de la pierna) es un buen ejemplo de la dificultad que entraña estirar bien. Durante años se estiró haciendo un “paso de valla” abierto en el suelo con apertura de rodilla, ejercicio peligrosísimo para el ligamento interno de esta.
Para estirar el recto interno debemos pensar en su condición de adductor y realizar en el suelo la posición controlada de “mariposa” con pies casi juntos y flexión de rodillas en un ángulo bastante abierto para que reclutemos a este y no a los otros adductores.
Aquí también os adjunto un video explicativo sobre como tratar esta lesión de forma autónoma. Aunque recordad que toda lesión tiene detrás a un buen profesional del sector para su prevención y recuperación.
Un saludo amig@s.

